Temperatura de color: por qué es importante y cómo hacerlo bien
Una infraestructura de iluminación moderna debe crear espacios seguros y atractivos para las personas, respetar la vida silvestre, proteger los hábitats y minimizar las alteraciones de los ritmos circadianos.
Los sistemas de iluminación deben permitirnos ver claramente y distinguir los colores. El índice de reproducción cromática (CRI) mide cómo de bien muestra una fuente luminosa el color real de los objetos tomando como referencia la luz diurna. Un CRI elevado es fundamental en lugares donde la exactitud cromática sea importante, como las líneas de producción y las galerías de arte.
La temperatura de color correlacionada (CCT) se refiere a la calidez o frialdad de una fuente luminosa. Desempeña un papel muy relevante tanto para proteger la naturaleza como para que los usuarios tengan una iluminación efectiva al caer la noche.
Comprender la temperatura de color correlacionada
El espectro electromagnético abarca desde las ondas de radio hasta la radiación ultravioleta. La luz visible está más o menos en el centro. La CCT es un concepto útil para la comprensión de las diferentes tonalidades de blanco, que van de cálidas a frías.
La temperatura de color se mide con la escala Kelvin (K). Cuanto más cálido es el color, más baja es la CCT. La luz de una vela está alrededor de los 2000 K, mientras que la luz diurna se encuentra normalmente entre los 5500 y los 6500 K. La temperatura de color de las luminarias LED varía entre ámbar, blanco cálido, blanco neutro y blanco frío.
- Los LED blancos fríos (5000-6500 K) son ideales para entornos deportivos e industriales. Su luz es clara y nítida, lo cual ayuda a los deportistas a seguir objetos en rápido movimiento y a los trabajadores a ver detalles sutiles para el control de calidad.
- Los LED blancos neutros (4000 K) suelen utilizarse para iluminar carreteras y autopistas, así como para la iluminación arquitectónica y de fachadas, a fin de revelar los colores verdaderos y resaltar los detalles.
- Los LED blancos cálidos (1800-3000 K) son aconsejables para zonas residenciales, lugares históricos y centros urbanos, ya que los hace más acogedores por la noche. También son ideales para parques, para evitar molestar a la vida silvestre.
- Los LED ámbar (1700 K) nos recuerdan a las antiguas lámparas de sodio de baja presión, y son recomendables para la astronomía, observatorios y zonas ecológicas.
- El alumbrado LED rojo es una tecnología emergente. Ya se han demostrado sus beneficios para la población de murciélagos, pero sigue investigándose la forma en que afecta a los insectos.
¿Por qué es importante la temperatura de color?
Cada temperatura de color es adecuada para un espacio diferente. Los blancos cálidos son agradables y no alteran los cielos oscuros. Los blancos fríos logran una visibilidad extremadamente nítida, pero la investigación ha demostrado que la luz blanca rica en azul (temperaturas muy frías) puede alterar los ritmos circadianos tanto de las personas como de los animales.
La iluminación sensible ayuda a preservar la biodiversidad en los pasillos nocturnos, y una menor contaminación lumínica siempre es bien recibida entre residentes y visitantes. Sin embargo, los LED fríos tienen mayor eficiencia energética, con menores costes de explotación y una huella de carbono más reducida.
Cuando se ilumina un espacio, es importante encontrar el equilibrio adecuado entre una iluminación asequible y energéticamente eficiente y un nivel de calidez suficiente para respetar la naturaleza. La iluminación ámbar y blanca cálida es menos eficiente, pero la luz neutra y fría contiene más longitudes de onda azules, que pueden ser perjudiciales. Finalmente, la luz ámbar tiene un CRI inferior, es decir, que a las personas les puede resultar difícil distinguir los colores.
Aunque hay muchos factores que considerar, nosotros ofrecemos dos soluciones capaces de proporcionar un alumbrado con beneficios para las personas, las plantas y los animales: FlexiWhite y lentes coloreadas.
¿Qué es FlexiWhite?
FlexiWhite garantiza que la temperatura de color adecuada esté siempre disponible. Ya sea con escenarios preprogramados, con una plataforma de iluminación inteligente como Schréder EXEDRA, con sensores o con una combinación de todo lo anterior, el resultado es la flexibilidad necesaria para conseguir una temperatura de color adecuada, cuando y donde la necesite.
FlexiWhite está disponible en cuatro versiones que permiten ajustar con precisión las temperaturas de color entre 1700 K y 4000 K. La temperatura de color cambia progresivamente a través de todos los niveles de regulación, y la distribución fotométrica se mantiene precisa y constante.
Las opciones de intervalos específicos, como la versión entre 2200 K y 3000 K, añaden beneficios en cuanto a vida útil del activo, ya que se utiliza menos potencia cuando se cambia entre niveles de iluminación con menor diferencia de rango.
¿Qué son las lentes coloreadas?
Países como Chile están aprobando leyes progresistas sobre contaminación lumínica, las cuales incluyen límites estrictos sobre las emisiones de luz azul para el alumbrado de exteriores. Mientras trabajaban con nuestros clientes para ayudarles a cumplir con estas normativas, nuestros ingenieros desarrollaron una solución sencilla: lentes coloreadas. Al equipar nuestras luminarias estándar con lentes amarillas o ámbar, el LED mantiene su elevada eficiencia, pero la luz azul se filtra, dando como resultado una temperatura de color más cálida.
Otra ventaja de este sistema es que proporciona un CRI más alto que el de la luz ámbar real (1700 K). La luz ámbar no representa demasiado bien los colores; pensemos en el alumbrado de sodio, con el que todo parece amarillo por la noche. Las lentes coloreadas mantienen los niveles de luz azul por debajo del 1% o del 7%, dependiendo de si se colocan lentes amarillas o ámbar, pero el resto del espectro de color se mantiene. Esto significa que ofrecen un CRI superior, además de luz blanca cálida y unas estupendas prestaciones energéticas.
¿Por qué FlexiWhite?
FlexiWhite es perfecto para ciudades y urbanistas que buscan preservar la biodiversidad sin renunciar a la flexibilidad. La temperatura de color se puede fijar a 1700 K de forma predeterminada para garantizar la seguridad y, cuando se detecta movimiento, subirla a 3000 K para que esta seguridad se mantenga. Alternativamente, un escenario preprogramado puede reducir los niveles de iluminación y la temperatura de color cuando las personas ya hayan vuelto a sus casas, permitiendo que la vida silvestre disfrute de la tranquilidad de la noche.
La investigación de la consultora de ingeniería ARUP muestra que el espectro visual humano reacciona mejor a la luz cálida. Su investigación descubrió también que las mujeres jóvenes perciben los entornos urbanos con temperaturas de color más cálidas como más seguros.
¿Por qué lentes coloreadas?
Las lentes coloreadas con una solución simple y asequible para quienes desean la eficiencia energética de un LED más frío, pero sin las nocivas longitudes de onda de la luz azul. La lente se acopla de forma permanente a la luminaria, así que la temperatura de color no se puede cambiar cuando se acerca el tráfico o cuando cae la tarde. Aunque la temperatura de color es fija, el brillo se puede ajustar a través de una plataforma de iluminación inteligente para ahorrar más energía.
Esta puede ser una buena solución para situaciones en las que los propietarios del alumbrado quieran reducir la luz azul, pero manteniendo un CRI elevado, con buen rendimiento energético.
Flexibilidad por encima de todo
Una advertencia importante: la temperatura de color no es el único factor para ajustar la iluminación; también está la instalación de un sistema de telegestión (CMS) como Schréder EXEDRA, capaz de optimizar los niveles de luz, los sensores de movimiento que activan las luces cuando se aproximan personas o vehículos, la altura de la columna, la colocación de la fuente luminosa... la lista es interminable.
Schréder se enorgullece de pertenecer al programa de certificación DarkSky, y todas nuestras soluciones cumplen estrictos requisitos internacionales y locales. La certificación requiere limitar los niveles de luz azul con una temperatura de color correlacionada (CCT) de 3000 K o menos, además de reducir al mínimo el flujo luminoso dirigido hacia arriba y el deslumbramiento.
Sea cual sea su estrategia, podemos personalizarla para que se adapte a sus necesidades. Tanto FlexiWhite como las lentes coloreadas se pueden combinar con nuestros otros servicios para crear una solución que satisfaga los requisitos de seguridad, sostenibilidad e impacto ambiental sin salirse del presupuesto.
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